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3 técnicas para empoderar a tu equipo

“Hoy en día, la clave para un liderazgo exitoso es la influencia, no la autoridad” Ken Blanchard

equipo cohesionado

Necesitamos emplear estrategias para mejorar la relación y dar poder a nuestro equipo. Se suele pensar que, para que el equipo tenga la potestad de tomar decisiones, el jefe ha de ceder y volverse “blando” para conceder cierta libertad. Todavía hay quien piensa que es necesaria la mano dura en determinados momentos o la gente no trabaja como debe. Lo que realmente no se tiene en consideración es que un empleado que tenga poder de decisión, sentirá que su trabajo es reconocido. Gracias a esto logrará que se involucre mucho más en su labor y sea más productivo.

Por lo que parar y reflexionar cómo podemos comunicarnos con nuestro equipo, hará que éste esté mucho más involucrado, aporte ideas y sientan que todos juntos son como un engranaje. Conseguirá no solo que mejore el trabajo grupal, si no que cada uno de los miembros se sentirá mucho más valorado.

A continuación comentaré 3 técnicas muy efectivas para empoderar a tu equipo:

Nota: Ojo, esto no son trucos. Si no sale de uno mismo el querer que su equipo crezca, no lo conseguirá llevar a cabo.

1- ¿Y tú que harías?

La gran mayoría de personas suele ir a su superior a contarle el problema y esperar la solución. Simplemente, la gran mayoría de las veces, la gente no desea tomar una decisión porque creen que el responsable cuestionará el haber tomado esa decisión. Entonces deciden primero ir al responsable a ver qué hacen, que les diga la solución y así no se equivocan. Esta manera de liderar es como si trabajases con muchas personas como tú, todos opinan como tú porque todos piensan como tú y la diferencia de opiniones es necesaria para conseguir objetivos como equipo.

Cuando una persona viene y me pregunta qué hacer, yo simplemente le pregunto ” ¿y tú que harías?”. Ellos dan su opinión y vemos entre los dos cuál es la mejor opción

Esto no significa que esté de acuerdo con la solución que ha tomado el colaborador, pero mi deber es respetarla y buscar que la solución a tratar sea más acorde al problema en cuestión.

Datos a tener en cuenta:

Quizá haya personal de tu equipo que no esté de acuerdo con este método. Opinan que el responsable es quien debe tomar esas decisiones, que para eso le pagan, pero un equipo debe estar preparado y con ambición. Limitarse a que tomen decisiones los demás por uno mismo, lo atrapa a uno en su zona de confort. Salir de ahí es muy complicado si no lo desea, por lo que incitar a reflexionar sobre las decisiones que se deben llevar a cabo, consigue que una persona discurra mentalmente y eso acaba fomentando seguridad en sí misma.

2- ¿Qué mejorarías en nuestra labor diaria?

Alguna vez ha venido algún compañero a darme alguna idea sobre una acción a tomar en cuenta. Yo no lo he creído relevante y, de repente, esta persona ha dejado de darme su opinión.

Valorar positivamente cada aportación y dar seguimiento, logra que la persona se sienta escuchada y tomada en consideración

Preguntar directamente a cada uno de ellos, qué crees que podríamos mejorar como equipo, logra un efecto muy positivo en ellos. Observarás que la gente intenta aportar ideas, muchas de ellas muy positivas para mejorar el día a día.

Datos a tener en cuenta:

Habrá alguna persona que cree que el problema está en los demás y que son ellos los que deben de actuar de manera diferente. Deja bien claro que el propósito es mejorar como equipo cohesionado. Las personas que se quejan de los demás y los critican, consumen totalmente mi energía. No puedes cambiar la forma de ser de las personas pero ¡No les des pie a sus quejas!

3- Reconoce cada paso que se dé hacia el objetivo

Hace un año, aproximadamente, no conseguíamos que las familias utilizasen la herramienta Alife. Alife es una aplicación que permite conectar con todos los contactos de tu Smartphone y comunicar todos los detalles de la ceremonia. Pues bien, el director general de mi empresa habló conmigo para que nos pusiéramos en marcha y decidimos llevarlo a cabo comentando a las familias que “les iba a ayudar a la hora de comunicar los detalles de la ceremonia“. Entonces, una compañera hizo un tutorial, conseguimos despegar e ir cada vez mejor. Una de las claves fue que mensualmente iba comentando el progreso y qué asesor era el que mejor comunicaba a las familias. El asesor en cuestión se sentía orgulloso y algún compañero le preguntaba qué es lo que decía.

El reconocimiento del trabajo bien hecho enorgullece a cualquier persona

Aquella iniciativa logró que nuestro centro sea a día de hoy uno de los más valorados por las familias. Un gran trabajo de todos mis compañeros y compañeras logró que nuestro centro sea reconocido a nivel nacional. Cada paso que dimos hasta ese objetivo fue valorado por mi parte. Cuando nos desviábamos, también lo comunicaba para intentar enderezar el rumbo.

DATOS A TENER EN CUENTA

Aunque hagas seguimiento y comuniques todas las semanas que estás detrás de este asunto, muy probablemente no consigas los resultados esperados. Hay que trabajar día a día con tu equipo hasta alcanzar la cima. Yo me he desilusionado más de una vez al ver que no se seguía una directriz. Entonces recuerdo algo muy importante, todas las personas que trabajan conmigo desean hacer bien su trabajo. Las circunstancias del momento llevan a tomar una u otra decisión. Entender al colaborador y saber porqué se ha hecho de una manera concreta, es un paso muy importante para un responsable.

CONCLUSIONES

La forma en cómo te comunicas es un pilar fundamental en la base de tu liderazgo. No te conformes con ser un jefe más e intenta ser el mejor jefe posible. Tu equipo te elegirá como líder o no. Yo tengo la intención de ser líder y esto no significa que lo sea, pero sí significa para mí que este el camino que deseo seguir para llegar a mis metas profesionales.

Estas 3 técnicas para empoderar al equipo, me han servido para mejorar el ámbito laboral. ¿Significa eso que el día a día es perfecto? Ni mucho menos. Cada uno de nosotros tiene una visión de cómo debería ser el mundo, cómo debería ser nuestro país, nuestra familia, nuestra pareja, nuestra empresa…

Lo que sí que sé es que un equipo donde haya un entorno de trabajo positivo, es más fácil que se encamine al aporte continuo para progresar juntos. Si todos remamos hacia la misma dirección, más rápido llegaremos a nuestro destino.

Esta es mi idea de trabajo y a la vista está que hay formas de enfocarlo que funcionan. Un equipo de trabajo donde hay varios departamentos debe trabajar unido para lograr el éxito. Cada uno de los departamentos es un eslabón y todos juntos hacen una cadena muy resistente. Incitar a tu gente a lograr esa unión debe ser tu misión diaria.

Organizarse es un aspecto fundamental para poder disponer del tiempo necesario que necesitamos para llevar a cabo estas técnicas. Marcarnos nuestros objetivos para lograr esa cohesión es un ingrediente clave para el liderazgo. Esta es una misión diaria, da pequeños pasos cada día hacia tu objetivo.

¡NECESITAMOS AL LÍDER DEL SIGLO XXI!

Recuerda que siempre tenemos que tomar las riendas y actuar. Si has probado otras técnicas que te han surgido efecto y te ha hecho tener un equipo más cohesionado y motivado, compártelo en este post.

¡Ayúdanos a crecer!

Nota: Imagen extraída de la web jaya.com
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