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Hábitos y rituales diarios

"Haz que tu cabeza trabaje a favor tuyo y poco a poco adquirirás la costumbre de no molestarte cuando las cosas vayan mal". Wayne Dyer

Meditación en el agua

En este post querría explicar porqué considero que implantar ciertos hábitos y rituales diarios pueden ayudarte a reducir el estrés. En el anterior artículo comenté cómo disminuir el estrés y la ansiedad mediante la organización diaria. Por lo que en este me centraré en cómo crear hábitos, hacer que nos hagan funcionar más eficientemente y que nos dirijan hacia la persona que deseamos ser.

Primero que nada, entender que si quiero tener una mente mucho más tranquila y no vivir constantemente en el futuro, no saber qué ocurrirá, debo empezar a trabajar en mi mismo. Saber a dónde quiero llegar. Saber cómo hacerlo e introducir hábitos y rituales diarios servirá para acercarme cada día a mis metas gracias a las pequeñas acciones del día a día, y sabiendo dónde está mi meta, sé mucho mejor como trabajar para conseguirlo.

Cuando un hombre no sabe a dónde navega, cualquier puerto le es favorable

Una de las razones que me causaban mucha ansiedad era la cantidad de tareas que tenía que hacer en mi trabajo. Veía que nunca acababa y que si quisiera, podría pasar 24 horas trabajando. ¿Para qué quiero vivir una vida esclavizada al trabajo y no disfrutar de mi familia? ¿No disfrutar de mis hobbys? ¿De quedar con mis amigos? Una vida así, para mí, no tiene sentido. Por lo que, aparte de incorporar la organización, lo que hice fue introducir pequeñas acciones de forma consciente para que, con el tiempo, se realicen de forma inconsciente. No hacer a mi mente trabajar constantemente.

En el siguiente ejemplo te explico como todos los días intento seguir la misma rutina por la mañana, tanto en casa como en el trabajo.

  1. EN CASA
    1. Mi rutina de aseo diaria
    2. Meditar
    3. Ejercicio
    4. Blog
    5. Desayunar
  2. EN EL TRABAJO
    1. Organizar el trabajo diario con los compañeros/as
    2. Gestionar los emails (te dejo un enlace a un artículo que hablaba de ello aquí)
    3. Empezar a trabajar por prioridades. Lo más importante del día o lo que me lleve más tiempo, que sea siempre la primera gestión del día.

Con estos pasos siempre definidos y a la misma hora, he creado un hábito. Un ritual diario. Mi mente no necesita procesar qué tengo que hacer después y además lo hago hacia una meta definida. Al dar cada día ese paso tengo claro que mi ansiedad por no saber que me depara el futuro se disipa.

Puede que te preguntes cuál es mi meta definida, mi objetivo. Te pongo un ejemplo entre mi objetivo y luego la acción diaria.

  1. Ponerme en forma para correr en mayo (correr jueves y sábados)
  2. Tener una mente más sosegada y menos estresada (meditación diaria)
  3. Tener un equipo más cohesionado y mejor organizado (organización de tareas diarias mediante una App)
  4. Ser más productivo (gestión de emails y trabajar por prioridades)

Como ves, hago todo lo posible para que mis acciones, hábitos y rituales diarios me lleven hacia donde yo deseo. Mi mente está más tranquila sabiendo qué tengo que hacer en todo momento porque me dirijo hacia un destino definido.


Mi intención con el anterior ejemplo es que al saber en todo momento cada acción que realizas, si las conduces hacia un objetivo o una meta, da claridad mental porque sabes que estás consiguiendo aquello que te has propuesto. Vas dirigiendo tu destino gracias a esos cambios diarios en tu cerebro y tus pensamientos.

¿Pero cómo saber cuáles son los hábitos y rituales diarios que necesito incorporar a mi vida?

Si yo te preguntara, cómo te gustaría verte de aquí en un año, mucha gente no sabría que responder. Nos despertamos, vamos al trabajo, trabajamos, volvemos a casa, comemos, dormimos… ¿Cuál es el fin de todo esto? No somos conscientes de que cada día que pasa no volverá nunca más, vivimos como si fuésemos eternos.

Al crear hábitos y rituales diarios que te llevan a donde tú deseas, tu cerebro no tiene que procesar constantemente qué hacer, qué viene ahora, y no agotas la energía disponible. Digamos que mientras tú llevas el avión en piloto automático, puedes aplicarte a las situaciones diarias que realmente necesitan de tu atención completa.

Este blog lo titulé “Lidera al equipo del Siglo XXI” porque querer liderar un equipo en este siglo requiere de mucho tiempo, estrategias, motivación, herramientas, paciencia, etc. y las dificultades suceden todos los días. Al tener un plan y dirigir tus actos (para conseguir tu meta) mediante esos rituales diarios, podrás aplicar todo tu potencial en los momentos extraordinarios, siendo mucho más eficaz y efectivo que si fuese de otra forma.

Basar tu vida en hábitos que realmente te acerquen a la persona (líder) que deseas ser, logrará disminuir tu estrés y tu ansiedad porque tu mente estará dirigida en los momentos clave (problemas) en tu lugar de trabajo o familiar. Lo sé por experiencia. Cuando menos aplicado he estado en mi vida, peor lo he pasado y mi salud se ha resentido.


Espero que este pequeño aporte te resulte de ayuda y si quieres compartir conmigo tus ideas sobre este artículo encantado de leerlo.

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